LA FRASE RICOTERA:

sábado, 9 de noviembre de 2013

Pestañeando la Vida

La vida está llena de finales. Todo se termina, todo pasa (Dijo un dirigente de fútbol el cual es la única excepción de esta frase). Y termina cuando menos te lo esperás, o en el fondo sabés que termina pero lo negás como si eso fuera a alargar el momento. 
Cito textualmente al gran Eduardo Sacheri  "Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las infinitas traiciones tan propias de nosotros los mortales." (fragmento extraido del mejor cuento que leí sobre Maradona, para leerlo click acá)
He aquí que uno se encuentra empezando la secundaria, con su carpetita nueva llena de hojas (en ese entonces numeradas, con el sello y la materia), ve entrar a Milachi por la puerta empujando a Bartolo (NdeR: esqueleto de la escuela) y se dice a uno mismo "La pucha, cuanto falta para que termine la escuela". Y así pasas un par de años relativamente fáciles, en los cuales te bancas a Mónica Eggimann y sus "Número siguienteeee" o a la Negra Ordoñez (qepd) errando apellidos al mejor estilo Marcelo Araujo (ver http://losfundamentalistasdelagarrafa.blogspot.com.ar/2013/11/el-periodismo-de-nuestros-amigos-julio.html).
Y acá es donde uno empieza a pestañear. 
pestañeas un par de veces y empezás a salir: los domingos pasan a ser un suplicio de resaca y aburrimiento que terminan sufriendo por Boquita echado en el sillón o bancandoté el fresquito en el estadio alentando al Verdinegro. Llegás al colegio el Lunes y en el salón lo único que se escucha (a partir de la tercer hora, xq en las primeras estamos todos en estado catatónico) es a las minitas hablando del finde y a nuestra fila intercambiando una serie de "Che,¿viste que golazo hizo Ibrahimovic?" o "Que patadita pegó Schiavi eh".
Cuando te querés dar cuenta, pestañeaste de nuevo y al abrir los ojos ya vas a Cuarto/Quinto y entra Julia hablando Chino Mandarín con su repertorio de palabras que no las sabe ni el que hace el diccionario (Yuxtapuesto, Lontananza, Superfluo, Anacrónico etc.). Las materias se ponen un poco más ásperas, si no escuchas a la Carluccio no entendés un pomo, Pomatti que ama las maratones de dictado, la Bertini que te lee cuentos de Borges y vos aguantando el sueño, tratando de entender como a alguien la puede apasionar tanto ese señor.
Pero la ficha te cae cuando pestañeas dos veces mas y llegás a sexto. Te das cuenta que es tu "último primer día", pero incluso en este momento te decís a vos mismo "todavía falta un añito, no pasa tan rápido" y pestañeás dos veces y estás arriba del micro, tomando un fernecito a la altura de Carmen de Areco yendo a Bariló. 
Bariloche, eso si que pasa rápido. Tan pronto estás tratando de hacer que tu abuela te deje de abrazar xq no entiende que tenés que subir una valija de 25 kg y que nada más te vas 10 días, como estás a las 4 AM escuchando como medio micro putea a Dominé que no deja de decir pajereadas y a Dylan que se rie como un burro con asma juvenil (Xq ojo, si tenés suerte de Bariló te traes amigos como esos), como estás llegando con un sueño terrible tratando de tener la imaginacion suficiente para ver a Pedro y Pablo en dos piedras de mierda, y llegás al hotel, ves como al Bebu le rebota una botella de 3lts de coca llena en la cabeza y decís "Ni pensar que faltan 10 días todavía". Y nada pasa más rapido que esos 10 días. Ahí es donde pestañeas un par de veces mas y estas de nuevo en el micro (tomando un fernecito obviamente), con un millón de anécdotas, amigos nuevos, un par de kilos más y el Bebu pelado. 
Muy bien, empezás la escuela otra vez, y como uno es bien porfiado, insiste con que todavía falta mucho, esto no se puede terminar. Y ves pasar los días, sin poder hacer nada por pararlos, ya ni te dan ganas de pelearte con Maricel para perder hora, hacés lo mínimo en indispensable para aprobar materias mientras te la pasas hablando al pedo, xq sabes que la joda se termina. Pero nuevamente pestañeas dos veces (Alguno pensará ¿xq mierda no deja de pestañear este pibe?, pero el tiempo no se detiene y te arden los ojos) y te encontrás en plena época de integradoras escribiendo un blog que no sabés si alguien va a leer, pero te chupa un huevo porque te aburrís y te gusta escribir. Y mientras vas escribiendo vas aceptando la realidad: Se nos vino la vida encima, ya no sabés que hay en el futuro, vas a vivir solo, vas a estudiar en serio, vas a dejar de ver a tus amigos todos los días. ¿Y quién te dice que no pestañeas un par de veces más y te cagás muriendo?

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