LA FRASE RICOTERA:

viernes, 13 de diciembre de 2013

Discurso Despedida. Promo 2013

A continuación comparto el discurso que hice y leí para despedir a la Promo 13 del Santa.


Directivos, Profesores, Preceptores, Familia, Compañeros. Buenas Noches.
El gran día ha llegado, y  por eso hoy queremos hablar… De vidas compartidas, de sentimientos, de sueños, de tiempo de aprendizaje, de promesas, de planes y caminos, de futuros; pero también, queremos hablar de pasados que se unen en una historia…Y al buscar las palabras para expresar todo eso que es preciso decir, surgen sensaciones encontradas…
Esa contradicción entre las ganas de irse y de quedarse, entre el no saber si lloramos de felicidad por haber terminado, por sentirnos realizados en esta etapa, por comenzar algo nuevo; o, simplemente, si lloramos de nostalgia por todos los recuerdos juntos, por saber que el año próximo no vamos a vernos todos los días, aunque cueste aceptarlo. Es así nomás, una  etapa terminó. Y si bien la historia no concluye, estamos hoy aquí con el dolor de mirar para atrás y con el miedo de ver hacia adelante.
Para iniciar, quiero compartir con ustedes una cita extraída de “Me van a tener que Disculpar”, de Eduardo Sacheri, que quizá algunos hayan leído en mi blog. Aquí va: "Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las infinitas traiciones tan propias de nosotros los mortales."
Ahora si, aquí van mis palabras:
¿Querés cambiarte al santa teresita?  Quizá si mi mamá nunca hubiera planteado esa pregunta no estaría en frente de ustedes, en esta noche única, leyendo esto. Estoy muy contento de saber que tomé la decisión correcta, allá por sexto grado, y esa elección me dio la chance de conocer a quienes serán, espero, gran parte de las amistades de toda mi vida.  Pero bueno, esto no se trata de mi, sino de nuestro grupo.
Que mejor para este momento que hacer una retrospectiva, un viaje al pasado, y recordar cómo llegamos a este lugar.
Aunque muchos de ustedes se conocen desde el jardín, este grupo realmente empezó a tomar forma a partir de la secundaria: A los chicos que venían desde siempre al Santa, se sumaron algunos durante la primaria (como es mi caso) y, ya comenzada la secundaria, se sumaron varios más que provenían, por ejemplo, de la escuela 18.
Así llegamos al primer día de la secundaria. Incertidumbre generalizada ante un nuevo mundo por descubrir: el de las carpetas con muchas asignaturas, muchos profesores, menos recreos, preceptores , etc.  Poco a poco, como a todo en esta vida, nos acostumbramos a ese ritmo y fuimos pasando años, pensando que esto nunca acabaría, que esta noche nunca llegaría.
Sin embargo, los años si pasaron: muchos compañeros nos dejaron, otros llegaron, varios se cambiaron de turnos que a esta altura ya eran mañana y tarde.  Esta noche es válido recordar a todos aquellos que fueron parte de esta experiencia y que no llegaron con nosotros hasta aquí por diversas razones: Yucra, Tomassi, Agus Castelli, Juan y Pedro, Guido, Gian, y como olvidarnos de nuestra querida Sheri. Aunque no estuvieron en estos últimos tiempos, fueron una parte muy importante de este grupo y los extrañamos mucho en el salón.
Párrafo aparte merecen los numerosos profesores que acompañaron esta primer etapa de la secundaria. Algunos más queridos, otros menos, todos formaron parte de alguna manera de nuestras vidas. Los más recordados, por lo menos para mí Mariano, Milachi, Ana Amadeo, Mercedes, Rosana, la Negra QEPD, Claudia, el Teto y la Eterna Monica Eggiman.
Asi y todo, la vida siguió su curso. Llegamos al Ciclo Superior de la Secundaria. Las materias se fueron haciendo más difíciles, el grupo se fue reduciendo, pero los lazos dentro y fuera del salón se fueron haciendo fuertes. Empezamos a tener más amistad fuera del colegio, alimentado por cambios en nuestros hábitos , como empezar a salir. Más allá de que todos tenemos grupos propios de amigos fuera de la escuela,   al vernos todos los días es inevitable formar una relación de amistad, odio, compañerismo, afabilidad, desconfianza o el sentimiento que fuere.
Ya entrando en los últimos años, creamos una identidad propia: nos empezamos a llamar “Los Kamikazes”. Para varios, el estudio fue relegado a un segundo plano y la escuela se empezó a basar por momentos en dedicarnos al ocio, por no decir otras palabras. Este nuevo grupo que formamos estuvo plagado de peleas internas que por suerte nunca duraron demasiado pero sobre todo, empezó a confrontar con ciertos profesores lo cual quizá colaboró a unirnos aun más. Por lo tanto creo que también debemos agradecer a esos profesores.
Las anecdotas se multiplicaron: El murcielago pepe, el "boicot a Roxie", las peleas sexistas, el "no spikin" de la Negra a Rylae, el fixturrr, Harry pottaah, “les apago el televisor”, la visita de guido, la Babosa y el sopapo, los actos de vivi, la Libertad-ores, la firma de Wisin y yandel, las canciones kamika, caropi. Y asi podría estar enumerando toda la noche simples palabras o frases que para la mayoría no significan gran cosa, pero para nosotros nos llevan a un dia, a un momento de nuestras vidas que esperemos nunca olvidar.
Aparecieron nuevos profesores que se ganaron todo un espectro de sentimientos  dentro de nuestra esfera: Maricel, Marina Carluccio, Silvina Curulli, Caro Sita, Carina Vesprini, Silvia Ruiz, Matías San Martino, Pomatti, Cristina, Cecilia Baylo, Vivi Attendimi, etc. Otros que siguieron como el teto, Mercedes, etc,  Algunos con paso breve, dejaron un gran recuerdo en nosotros: tal es el caso de Marina y otros suplentes. Quiero referir especialmente a algunos profesores con los que tuvimos especial afinidad desde mi punto de vista: Uno de ellos es el Teto, quien nos dio educación física tanto a mujeres como varones gran parte de nuestra secundaria y con quien estrechamos lazos muy fuertes. Otro, que genero empatía en la mayoría de nosotros es el Padre Richard: desde sus jodas constantes y su buen humor permanente fue ganándose la amistad del grueso del grupo. Una amistad que siguió fuera de la escuela incluso cuando él decidió irse de la ciudad. También Julia que supo poner a nuestra disposición todo su tiempo y sus recursos, esfuerzo al que muchas veces no supimos corresponderle.
He aquí que nos encontramos en el último año. Llegamos el primer día de clases, nos miramos a las caras y descubrimos que era nuestro último primer día de clases. La vida se nos venía encima y no podíamos hacer nada por evitarlo. Ahí nos dimos cuenta que teníamos mucho camino escolar por detrás y muy poco por delante. Y sobre todo deberíamos tomar decisiones que iban a marcar nuestras vidas: Si estudiar o no, dónde estudiar, qué estudiar, etc. Nuevamente subestimamos al tiempo, creímos que Bariloche no iba a llegar, que esto no se iba a terminar. Pero Bariloche pasó, y para los que fuimos nos dejó recuerdos imborrables, lágrimas que siempre nos acompañarán y una amistad aun más fuerte. Así, más calmados, nos dispusimos a afrontar el segundo tramo del año. Ahora si las decisiones eran impostergables, la vida esta acá nomás, muchos desafíos nos esperan en los años venideros, muchas frustraciones y logros nos depara el destino. Esperemos, sin embargo, que podamos seguir contando con este grupo y con amistades que nos ayuden a capear los malos momentos, y a celebrar los buenos.
 Esta noche no debería ser una despedida, si no una noche en la que debemos prometernos que en medio del partido sin descanso que será el estudio o el trabajo, deberemos frenar un poco, parar la pelota, levantar la vista y en ese momento ver que tenemos a quien dársela, que nuestros amigos siguen ahí, que no los dejamos distanciarse y están pidiéndola como lo estuvieron siempre. (Perdón chicas, pero me es más fácil pensar en términos futboleros.)
También quiero agradecer a nuestras familias, que fueron, son y serán, la goma de auxilio con la que siempre podemos contar. Los que sufren por nosotros, los que gozan por nosotros, los que nos aman, nos retan, nos dan aliento, nos bancan con nuestros malhumores, bipolaridades etc.
Este Colegio, nuestros padres, nuestros profesores, apuestan por todos. Todos estamos preparados para aprender aún más. Esto no termina hoy, de alguna manera recién comienza. Sin embargo, hay algo que nadie nos va a sacar: tenemos el corazón marcado y tenemos bien claro de dónde venimos, por eso es hoy un ORGULLO poder decir que somos ex alumnos del Instituto  Santa Teresita  Esa es nuestra insignia. Eso hace que marquemos la diferencia, eso es lo que siempre nos va a unir, estemos donde estemos, porque tenemos un pasado común, una misma historia…
Por lo tanto vaya mi especial agradecimiento y cariño a todos ustedes chicos. Nos querremos más, nos querremos menos, nos caeremos bien o no, pero vivimos muchas cosas juntos, cientos de mañanas, algunas tardes y varias noches inolvidables. Llegamos hasta acá juntos y es por algo, la vida nos regala estos amigos y estos momentos que nos vamos a llevar a la tumba, que vamos a recordar por siempre.
Y Cierro citando nuevamente a Sacheri: "Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como éste. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos."


"...Ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por acumular un montón de presentes vulgares encima de este presente perfecto."

Gracias por tanto, perdón por tan poco.  Hasta siempre.